viernes, 11 de mayo de 2018

RESEÑA: Las noches en las que el cielo era de color naranja

¡Hola, hola familia lectora! He tardado un poquito, pero aquí estoy de nuevo una semana más. Esta vez os traigo una reseña muy importante, y no para bien, me temo. Seguid leyendo para saber por qué.

TÍTULO: Las noches en las que el cielo era de color naranja
AUTORA: Cristina Prada
GÉNERO: Romántica
AÑO: 2016
EDITORIAL: Esencia
Autoconclusivo
PRECIO: 14,16€ (Papel) / 5,69€ (Ebook)
Sophie Silver es una chica normal que lleva una vida de lo más normal. Trabaja como camarera, pero su ilusión es ver publicada su primera novela. Lo más emocionante de su día a día lo protagoniza su amiga Sarah, quien acaba de recibir una beca de periodismo para marcharse a Kosovo, un país que, en pleno 2008, tiene mucho que contar.

Reese Montolivo, el chico del millón de dólares de la cadena de televisión ABC, ha visto demasiadas cosas que le impiden sentirse bien consigo mismo. Es arisco, arrogante, exigente y está desencantado del mundo. Ésa es su fachada y, aunque muchas chicas se empeñen en creer lo contrario, no hay nada más.
Cuando las cosas se tuercen para Sophie en Nueva York, decide empezar de cero y viajar hasta Kosovo con Sarah, sin imaginar todo lo que encontrará allí.

Sophie y Reese jamás sospecharon cuánto cambiarían sus vidas el día en que se encontraron por casualidad en Bryant Park. Ambos lucharán, sufrirán, reirán y tomarán las decisiones más difíciles de sus vidas. Todo por el sexo más increíble, salvaje y adictivo que hayan experimentado jamás. Todo por una historia de amor que los marcará para siempre. Todo en las noches en las que el cielo era de color naranja.
Sophie es escritora. O por lo menos eso es lo que lleva años intentando, convertir su mayor pasión en algo de lo que vivir. Y, tras mucho tiempo de lucha, parece que su sueño ha logrado dar con el camino correcto que lo lleve a cumplirse. Una pequeña editorial está interesada en su libro y un profesor de la universidad ha decidido apostar por ella para que participe en unas famosas jornadas para escritores. Por eso Sophie no puede estar más contenta y por eso se ha puesto a dar saltitos de emoción en medio de un parque público llamando la atención de un guapo y engreído chico. Pero qué más da, su vida empieza a ser maravillosa y nadie podrá hacerla bajar de su nube…o sí.

Y es que a menudo, la vida acostumbra a subirnos a la cima para dos días después enviarnos al suelo de una patada en el culo. Que es básicamente lo que le ha pasado a Sophie, llevándola a tomar la determinación de dar un giro brusco a su vida con la intención de recabar nuevas ideas para sus proyectos. Por eso acaba en Kosovo junto a su a miga Sarah que es periodista y se ha mudado allí a cubrir el conflicto armando que aún se libra en aquel lugar.  La vida de Sophie, cambiará mucho de la noche a la mañana, y no solo porque Kosovo sigue siendo un lugar peligroso e inestable, sino porque el guapísimo chico de ojos azules del parque está a punto de desbordar su vida.

Reese Montolivo, periodista desde los diecisiete años en puntos de guerra, aunque lleve años sin ejercer como tal. Guapo, atractivo, y con unos ojazos azules que parecen atraparte siempre que los miras. Arisco, prepotente y déspota, Reese no acepta un no por respuesta cuando se trata de hacer valer sus peticiones. En especial se estas van dirigidas a una tierna y tímida chica de ojos verdes que no consigue hablarle sin dejar de tartamudear.

Sophie a caído en la redes de Reese. Reese no puede amar a nadie. Y como telón de fondo un Kosovo en guerra que tiñe de naranja los cielos del lugar. ¿Tendremos un final feliz?

El amor no duele, no hace daño, no coarta ni minimiza. el amor engrandece, suma, te hace reír y quererte a ti misma. El amor no es control. Es apoyo y soporte.
La frase no es del libro, es mía. No he visto en este libro frase alguna que merezca la pena destacar, así que... 

Bueno, pues a ver como hago esto de forma respetuosa y relajada. Como ya sabréis los que me seguís habitualmente, este no es el primer libro que leo de la autora. Me estrené con ella con Manhattan Carzy Love, un libro que me pareció que tenía unos personajes estereotipados y un tanto machistas. Sin embargo, sí reconocí que la manera de contar de la autora y la trama en esencia me parecían buenas. Por eso decidí darle una nueva oportunidad a uno de sus libros por si lo de aquellos personajes había sido algo puntual. Bueno, pues no era puntual, porque con este me ha vuelto a pasar. Vayamos por partes.

Primero quiero hablaros de alguna cosa que sí me ha gustado. Como la pluma de la autora, que como dije arriba y en su momento en la reseña de Manhattan Crazy Love, me parece muy buena. De esas sencillas y naturales, bien encajada y que hace que la lectura sea ágil. Como si la historia te la contara tu prima la de Burgos, igual. Por eso me da tanta rabia que los mensajes que transmite con esa buena prosa sean los que son y eso me impida disfrutar de sus historias.

Otra de las cosas que a grandes rasgos no me disgustó, fue la trama. Que, aunque está muy mal desarrollada y tiene unos personajes que aborrecí, en esencia tenía mucho potencial. Una chica joven y escritora, decide emprender rumbo a un país militarizado e inestable con el fin de conseguir vivencias que le ayuden a escribir su próximo libro. Allí pronto se dará cuenta de que, a un país en guerra, no se va a vivir aventuras. Que la gente que vive allí desearía irse a otro lugar y que todos ellos han sufrido mucho más de lo que les tocaba.

Allí también se encuentra con Reese, un chico guapísimo que conoció en un parque y del que se prendó a pesar de su carácter difícil y complicado. Y es que Reese esconde dentro mucho más dolor del que su simple fachada de engreído deja entrever. Un dolor sordo que le nace de dentro y que no es capaz de acallar por mucho que lo intente.
Ambos se detestan pero se atraen. Y ambos se enamoran sin remedio bajo el cielo naranja de Kosovo. Fin. ¿A que sería un libro perfecto si nos ciñésemos a lo anterior? Bueno, pues eso es, en esencia la historia de Cristina, solo que con conflictos innecesarios que provienen de las absurdas personalidades que tienen los protagonistas, a los que aborrecí profundamente. 

Y es que los personajes de esta novela han sido lo peor de todo. Y no solo porque me
han parecido horrendos, sino por el mensaje que logran transmitir.

Chica guapa, tierna y muy tímida se queda prendada del chico guapo, arisco y déspota que no hace más que darle órdenes mientras ella no consigue decir dos palabras seguidas en su presencia sin tartamudear. Ala, ahí tenéis a los personajes. Un clon absoluto de los de su otro libro Manhattan Crazy Love pero con distintos nombres y distintas circunstancias. Vamos “mismo perro distinto collar”. A eso sumadle que él la trata fatal a veces y ella, solo con que la mire, le perdona y que se enfadan como cuatro veces a lo largo del libro por el mismo maldito motivo, pues ya tenéis el destroce de una historia que prometía y se quedó en nada.

Y con esto también quiero lanzarle un mensaje a la autora. 
Señora Cristina Prada, el amor no es lo que usted se empeña en contarnos en sus libros. No es ser ciega y sorda. Ni sumisa, ni débil. Ni perdonarle todo a la otra persona solo porque tenga unos “atrapantes ojos azules”. Y mucho menos es no tener personalidad alguna o ningún tipo de dignidad.
El amor es respeto. Aconsejar pero no ordenar y mucho menos manipular. Es apoyo incondicional y soporte férreo, aunque sepan que te estás equivocando. Y no evitarte la caída, si no estar ahí para ayudarte a levantarte. Es amar la personalidad del otro y nunca jamás anularla. Por eso sus personajes me parecen horribles y por eso me atrevo clasificar los clichés que usa, como machistas y dañinos para todas las mujeres.
Señora Prada, yo he sabido lo que es que no te quieran bien, por mucho que te quieran. Yo he sabido lo que es socaven tu personalidad, tu voz y hasta tu diginidad. Sé lo que es que te dirijan y te digan que hay que hacerlo porque tus opiniones son una mierda. Sé lo que es todo eso, y por eso sé que sus libros no hablan del amor. Hablan de sumisión. Y ni siquiera de una consentida. Hablan, de sumisión mental impuesta. Y eso, señora Prada jamás podría ser amor.

Pues ala, ya me he quedado a gusto. Siento si a alguien le ha podido molestar este último alegato, incluído si es a la propia autora, pero es lo que de verdad siento. Y si os gustan estos libros me parece estupendo, no todo lo que nos gusta tiene porque ser sano. Lo único que os pido es que NO veáis esto como una buena forma de querer, porque de verdad que no lo es. 


«En fin, que este libro no me ha gustado nada. Que me parece que nos habla de un amor que no es amor y de unos sentimientos que no son buenos. Que la forma de narrar me ha gustado pero que el desarrollo de la historia está cojo. Y que espero haber sido respetuosa en mi reseña, aunque no lo recomiende en absoluto».

Puntuación: 1 de 5
¿Habéis leído este libro? ¿Pensáis lo mismo que yo o a vosotros os ha gustado? Dejadme vuestras opiniones en los comentarios.


Feliz día y felices lecturas, libro adictos