viernes, 17 de junio de 2016

RESEÑA: Horizonte Martina #2 - Martina en tierra firme


¡Hola, holita lectorcillos! Hoy os traigo la segunda parte de esta estupenda bilogía de la gran @BetaCoqueta. Espero que os guste tanto como a mi.

ATENCIÓN:si no has leído la primera parte de la saga, esta entrada puede dejar entrever algunas cosas, aunque NO contiene spoilers.


SINOPSIS
Si te llamas Martina y te has enamorado perdidamente de Pablo Ruiz...

Si te has dejado llevar y te has soltado la melena...

Si juntos habéis hecho y dicho cosas que jamás imaginasteis...

Eres la protagonista de esta historia y tu vida está a punto de ser otra.

Quedarás a la deriva, perderás el norte. Y poco a poco estarás más lejos de tu hogar en tierra firme







En este caso (y probablemente de aquí en adelante en la mayoría de libros, ya me diréis que opinais) voy a tratar de combinar el resumen de la historia con mis opiniones personales acerca de ella. Porque con este libro en concreto, sería muy difícil hacer un resumen en condiciones evitando los spoilers que os joderían la historia. Así que, hoy voy a probar con el nuevo sistema y luego agradecería que vosotros mismos me dijerais, si os parece mejor la forma antigua de reseñar o la nueva.

OPINIÓN PERSONAL Y RESUMEN
En fin, con Martina en tierra firme no sé ni por donde empezar. Todo en esta obra me parece magnífico. Para mí ha sido la obra, que más emociones distintas me ha hecho sentir en toda mi vida. ¿Por qué? Porque en este caso he caído de lleno en la magia, que solo @BetaCoqueta es capaz de crear con sus libros. Siempre lo hago que conste, pero esta novela me ha llevado a un nivel de empatía tan extremo, que en ciertos momento he llegado a somatizar en carne propia, lo que me imagino estaban sintiendo los personajes en ese momento. Con Pablo, Martina, Amaia, Javi, Sandra y compañía he reído, he soñado, he llorado a moco tendido y me han hecho volar junto a ellos, de la forma más visceral posible.

Viendo mi entusiasmo, os habréis dado cuenta de que me encantaría analizar exhaustivamente, todas y cada una de las necesidades y sentimientos, de cada uno de los personajes de “Martina en tierra firme”. Pero seguramente estaríamos aquí hasta la semana que viene, vosotros leyendo y yo escribiendo, así que prometo tratar de simplificar el análisis al máximo aunque me parezca un auténtico sacrilegio literario.

Bueno, en la primera parte de la bilogía habíamos dejado a Martina con su vida a punto de cambiar de forma radical y drástica. Y es que cuando de repente te ves viviendo de lleno algo que ya te habías resignado a no vivir, tus reacciones no siempre son como la gente espera. Es más, muchas veces ni siquiera tu misma esperas reaccionar como lo haces. Pero ¿Quién puede culparte? El problema radica, en la evolución que tu propio cerebro decida hacer. Porque ya se sabe, se puede avanzar, estancarse o simplemente retroceder a cada pensamiento confuso y paranoico que se te cruza por la cabeza. Y aunque muchas veces, la lucidez parece intentar abrirse paso, nuestros propios prejuicios, miedos e inseguridades devoran la luz y dan paso a la oscuridad, mucho más rápido de lo que nosotros mismos somos capaces de reaccionar. Y sencillamente nos abandonamos. Nos auto-convencemos de que realmente nuestra vida es aquella que vemos a través de nuestra confusa mente, y no la que, los que nos quieren, tratan de hacernos ver. Eso es parte de lo que Martina me ha hecho sentir. Miedo, inseguridad…El dolor de quien sabe que debe abrirse y dejarse ayudar. La frustración consigo misma, por no ser capaz de romper sus cadenas y alzar el vuelo que puede hacerla libre. La impotencia, de quien ve como está haciendo añicos su propia vida y la de otra persona, y no se ve capaz de luchar y ponerle remedio.
-No puedo - conseguí balbucear - No puedo, Pablo. Y me mata
- Si que puedes. No te convenzas de lo contrario. Apoyate en mi y yo lo haré en ti.
Con Pablo, no sé ni que decir. Creo que todos los que nos hemos leído estos libros, coincidimos en que es una persona que cualquiera querría tener a su lado. Esa manera tan peculiar y mágica de ver la vida y de vivirla. Esa forma de sentir en cuerpo y alma arriesgando siempre un trozo de sí mismo, si la cosa no sale bien. Pablo, tiene un master innato para entender a las persona y saber cómo ayudarlas y eso solo con mirar cómo se comportan. Y Martina no solo no es la excepción, sino que es la máxima expresión de este don. ¿Pero qué pasa cuando quieres salvar a alguien que no sabe si quiere ser salvado? ¿Y si ese alguien es la persona más importante de tu vida? Ahí es donde es necesario decidir. Decidir si prefieres seguir luchando solo todas la batallas o si ya es hora de darse por vencido, a pesar de que una parte esencial de ti mismo se pierda por el camino. Porque eso es Pablo. Una persona que no entiende de medias tintas y al que no le asusta arriesgar si cree que debe hacerlo.


-Las cosas no son tan fáciles como tu haces ver.

-¿Por qué?
-Porque no. Porque las personas somos complicadas Pablo.
-¿Y que? Si tu no puedes perdonarte por ser humana, yo lo haré por ti.

Y aunque podría analizar a cualquiera del resto de personajes, no puedo hacer esta reseña sin hablar de Amaia. Ese personaje que, como ya os he dicho, me identifico al 100%. Es como si alguien se hubiese inspirado en mi para crearla. En esta nueva etapa Amaia, porfin se ha convencido de que Javi la quiere y que ella le quiere a el, sin embargo sus fantasmas no desaparecen así como así.  Más bien lo contrario, a ellos se suman muchos otros que hacen que se distorsione, incluso más, la visión que la propia Amaia tiene de si misma. Y cuando eso pasa, y además pasa en el terreno en el que le sucede a ella, es difícil no optar por el camino equivocado a base de encadenar decisiones erróneas. Decisiones que pueden llegar a puntos peligrosos y dañinos, si uno mismo no es capaz de parar ni consiente que otro le ayude a hacerlo.


Martina en tierra firme es el broche de oro a una saga que es capaz de hacerte sentir de todo menos indiferencia. Los temas que trata la autora de una forma respetuosa y acertada, la cotidianidad de los mismos en la vida de los personajes y la facilidad con la que te atrapan sus tramas, hacen de esta obra un claro reflejo de cosas que cualquiera de nosotros puede sentir y ni siquiera ser consciente de ello. Por que Elisabet, con su prosa, su naturalidad a la hora de contar y su magia innata para meterte en la piel de sus personajes, hace que con Martina tengas la obligación de sentir. Porque en eso se resumen estas dos obras. Son la ventana abierta a sentirte como sus personajes, a soñar y volar con ellos e incluso a sufrir cuando ellos lo hacen. Reflexiones que te dejan temblando y cavilando, de donde sale semejante talento para esto.

Y que al final terminas diciéndote a ti misma que no le busques una explicación, que es Elisabet Benavent y que si ella nos es capaz de hacerte sentir nadie lo hará.

Mi VALORACIÓN es de un 5 sobre 5. 





Pasaos y dejadme vuestros comentarios a cerca de mi nueva manera de reseñar. ¿Os gusta más esta o la anterior?
Besos enormes Libro Adictos;)